Con el Tres por Uno, el agricultor produce mejor

En febrero del próximo año concluye la experiencia de los primeros cinco grupos de pequeños productores

Martes, 18 de octubre de 2016


En febrero del próximo año concluye la experiencia de los primeros cinco grupos de pequeños productores, formados en el 2012, beneficiados con el Programa de Renovación de Viejos Yerbales, impulsado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, y los resultados preliminares son auspiciosos.

tres por uno productores

El programa, conocido como Tres por Uno, está destinado a agricultores de hasta 10 hectáreas de yerba mate con superficie degradada. Apunta a lograr que el productor obtenga en una hectárea mejor rendimiento que en tres hectáreas, mediante técnicas conservacionistas en suelo y planta, y la implantación de plantas mejoradas genéticamente, y que al cabo de cinco años de iniciado el proceso, destine tres hectárea a otra actividad agropecuaria o forestal. Se ejecuta con financiación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y la participación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) través de programa Cambio Rural.
La primera etapa del Programa se comenzó a ejecutar en febrero del 2012 con cinco grupos de diez productores cada uno, totalizando 50 chacras, distribuidas en Colonia Unión (Corrientes), Apóstoles, Leandro N Alem, Oberá, Hipólito Irigoyen y Santo Pipó. Año a año se fueron incorporando más productores y actualmente suman 360, distribuidos en 36 grupos en toda la zona productora (Misiones y Corrientes).

La iniciativa es un éxito. “Si hablamos de los primeros cinco grupos, cuya experiencia culmina en febrero de 2017, el resultado más palpable es que el productor logró una mejor manera de producir”, manifestó el ingeniero Octavio Ingaramo, director del Centro Regional Misiones del INTA, tras participar de un encuentro, junto al ingeniero Raúl Escalada, responsable del área Técnica del INYM, y otros referentes, que se realizó en Posadas para evaluar la situación actual y los próximos lineamientos para extender el programa.

“Hay un mejor rendimiento”, ratificó Ingaramo. “No estamos ahora en condiciones de dar números, eso se podrá hacer recién después de febrero del 2017, que es cuando culmina la etapa de cinco años de trabajo y se podrá comparar la actualidad con la cantidad de kilos de hoja verde que se cosechaban en el 2012”, agregó.

El buen resultado es la suma de varias acciones. Es que el trabajo en cada una de las chacras incluidas en el Programa de Renovación de Viejos Yerbales es coordinado y organizado por técnicos del INYM y del INTA. Cada uno de los productores recibe asistencia técnica en la aplicación de prácticas conservacionistas en suelo y planta, manejo del nuevo yerbal y del remanente de la plantación vieja, como así también insumos para la implantación de hasta una hectárea de yerba mate de origen policlonal.

“Hay que tener claro que es un trabajo que lleva tiempo, y demanda mucho respeto por los tiempos del productor, y en ese sentido podemos decir que otro de los logros es el compromiso que han asumido los productores”, reflexionó Ingaramo.

Finalmente, también se destaca como auspicioso la generación de información sobre el estado y rendimiento del yerbal a partir de estas experiencias. “Para la mayoría de los productores, no es una tarea incorporada tomar datos de su yerbal y ahora, con el Tres por Uno, tiene anotado los datos. Eso es un logro porque nos pone una línea, una base real de datos sobre la cual uno puede trabajar para mejorar”, explicó.

El Programa de Renovación de Viejos Yerbales se inscribe dentro de las acciones que ejecuta el INYM en el marco del Plan Estratégico acordado entre los sectores de la actividad yerbatera. Uno de los requerimientos de los productores fue, precisamente, la necesidad de incorporar mejoras en sus plantaciones. Si bien este programa alcanza a un número determinado de colonos, su objetivo es que estos yerbales de buenos rendimientos sirvan como modelos e incentiven a los


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